sábado, 13 de noviembre de 2010

Caño de Trocadero - El Cano

Este sábado he vuelto a estar con los compañeros de Cádiz. La ruta que hemos hecho ha sido desde el embarcadero del club Trocadero, en Puerto Real, hasta el club El Cano en Cádiz a través del caño El Trocadero tal como aparece en el mapa. Unos 16 km. ida y vuelta.



El día estaba sin viento y el agua totalmente plato. Se presentaba algo fresco, pero muy soleado, aunque en el camino hasta Puerto Real me encontré con bastante niebla, que se puede apreciar en las primeras fotos. Salimos bajando la marea, por lo que esta nos ayudó, aunque no mucho, ya que el coeficiente era bajo.

Fue un día de estrenos, unos de segunda mano y otros de primera y cuando llegamos a la playa realizamos el bautizo comunitario, incluso bautizamos mi Kodiak que aún no lo había hecho.

Aqui está Arturo estrenando su Flecha, que me compró hace una semana. Se le ve bien en ella y después demostró que la maneja perfectamente, y eso el primer día... cuando la conozca mejor, le sacará cada vez más partido. Espero que la disfrute mucho y le dé muy buenos momentos.

Mientras esperábamos a los compañeros en la salida, Fernando realizaba los primeros canteos con su extreno nuevo: un Winderness Tempest 170.

Esperando la salida, mientras nos agrupábamos, Paco echa un cigarrito. Yo ahora no fumo, pero si lo hiciera, creo que, en ese momento,lo disfrutaría mucho, como veo que él hace.

Todos contentos esperando echar un buen día.


Aquí entrando ya en el caño los 11 palistas que nos juntamos hoy.
Tanto en el aparcamiento, como por el caño, nos cruzamos con varias piraguas y canoas de competición, el estado de la superficie del agua lo permitía ese día.

Al finalizar el caño, nos reagrupamos y Paco Ortega nos explicó cómo deberíamos pasar el canal de navegación... "Mirar que no pasa ningún barco, pasarlo perpendicular, todos agrupados y lo más rápidamente posible."

El canal de navegación está delimitado a la altura del puente León de Carranza por los dos pilares principales que afianzan los paneles levadizos.


Al entrar en la bocana de El Cano nos cruzamos con Eduardo e Ignacio que junto con otros compañeros iban a hacer otra ruta distinta. Me alegró saludarlos.
Cristina era otra de las que estranaban hoy. Estreno nuevo. Se le veía contenta con la adquisición y lo llevaba perfectamente. Quise porbar su barco pero tenía el mamparo tan cerca de la bañera que tuve que desistir. Bonito barco.

Agrupamos los kayaks en un bloque para proceder al bautizo comunitario. Federico fue el maestro de ceremonia, que vertió el espumoso sobre las embarcaciones


Como teníamos tiempo, dedicamos un buen rato a juegos y hacer algunos ejercicios de rescate. Algunos se atrevieron a tocar el piano, Sandra nos hizo unas olitas con la zodiak, practicamos apoyos, rescate esquimal, asistido cruzado... y otros más... Mientras, yo intentaba fotografiar, aunque las que sí hicieron muchas fotos, fueron Sandra y José que estaban en el pantalán. Yo aprendí una cosa importante... Hasta ahora me salía perfectamente el autorrescate con flotador de pala en el flecha, pero al intentarlo en el Kodiak, me llevé la sorpresa de que no era nada fácil. Su casco, al ser más redondeado, se desestabiliza y me voy al agua... Seguro que se puede, pero lo tengo que practicar más con el Kodiak.

Comimos al lado de la playa y tras un breve descanso, unos se quedaron en El Cano y otros regresamos a Puerto Real, ahora tutelados por Javier. Como íbamos nuy bien de tiempo, regresamos muy tranquilos, disfrutando del paseo y de ese paraje naturalque es la Isla del Trocadero.

Gracias Sandra, Rosa, M. José, Cristina, Fernando, Paco Ortega, Arturo, Paco, Federico, Javier, compañero de Paco, por haber podido compartir el día con vosotros.





Fotos de Paco Ortega

jueves, 11 de noviembre de 2010

Con Paco (Guadiato 16) y Diego.

Hoy le debo haber ido a palear a Paco (Guadiato 16).
Mientras me aclaraba en la disyuntiva de ir a palear o dejarme vencer por la pereza tras la comida, me llamó por teléfono Paco, en estos términos: "Oye... tú vas a ir hoy al club, que hace tiempo que no cojo el barco y si tú vas me voy contigo... si no me voy con la bicicleta" Así que él, sin saberlo, me dio el empujoncito que me faltaba... y allí nos vimos. Después coincidimos con Diego y los tres acabamos paleando juntos hasta que se hizo de noche... que fue bien pronto.



domingo, 7 de noviembre de 2010

Rincones del Corumbel

Por primera vez, hoy me he ido de travesía solo, y la verdad es que ha sido un gustazo. El lugar, el embalse del Corumbel, que es uno de los más cercanos.

Me apetecía ir solo, a mi ritmo, sin prisas, disfrutando y como decía el Loco de la Colina con un poco de gracia y picante: "El puntito que se da uno no se lo da a uno nadie" Jejeje. Pues eso.

Hacía algún tiempo que quería hacerlo, pero no se había dado la ocasión. Cierto es que muchas veces, en la dársena voy solo. Pero allí siempre hay alguien navegando, siempre te encuentras con alguien, por lo que lo que se dice solo, solo como hoy nunca.

Siempre se habla en los foros de la conveniencia de ir acompañado, por lo menos tres, por si las moscas y estoy de acuerdo, pero no es lo mismo el mar, un río y depende de qué río, una ría o un embalse. No es lo mismo estar a una milla de la costa que ha quince metros de la orilla de un embalse de orillas accesibles.

Cuando iba de camino, me crucé con varios ciclistas y pensé que era más peligroso ir por la carretera de ciclista que por las cercanías de la orilla de un embalse que ya conoces. Aunque siempre hay que ir con cuidado y con las medidas de seguridad básicas.




Así que de esta forma me metí en el agua por el lugar que ya conocía. Me fui metiendo por todos los rincones y vericuetos que veis en la foto de la ruta. Pasaba de rachas de viento a plena calma, protegido por las lomas. Los patos se levantaban a mi paso, siempre huidizos. El canto de los pájaros, el silencio o el sonido de la brisa eran mis acompañantes. Para mí, una delicia.

Comí en uno de esos entrantes tranquilos, acompañado ahora de una rana que estaba bajo la piedra que equilibré para sentarme y de un pajarillo que se puso casi a la distancia de mi brazo picoteando los limos de la orilla y nada interesado por las migas de pan que ponía a su alcance.

De nuevo con el kayak y ya casi hasta el atardecer seguí zigzagueando las orillas del embalse hasta que quede satisfecho.

Unas fotillos de recuerdo.




sábado, 6 de noviembre de 2010

Embalse de Bornos, con los compañeros de Cádiz.

He vuelto a Bornos. Esta vez, con los compañeros de Cádiz. Quedamos a las 11.30 en el embarcadero, muy buena hora para esta época del año, cuando se va a pasar la jornada. Se aprovechan las horas centrales con una temperatura más agradable, pues por la mañana temprano suele hacer fresco y también porque no hay que madrugar.

Aunque teníamos pensado hacer una ruta que incluyese la parte sur, cercana a la presa, al final se hizo la que aparece en la foto. Estando ya de travesía, se comentó la posibilidad de ir a un puente de hierro y para allí fuimos. Es lo que está más al Norte de la ruta.


Aunque llegué temprano, pues me gusta prepararme sin prisas, ellos ya estaban allí y después de los besos y saludos, tranquilamente nos fuimos preparando para la salida.
El club está utilizando los servicios de la empresa Suroeste que aporta un remolque para 12 kayaks y también los alquila a los componentes del club que aún no tienen kayak en propiedad. Fórmula muy adecuada, pues en esta simbiosis todos salen beneficiados.


Una de las cosas buenas que tiene el embalse de Bornos es su fácil acceso, una rampa te lleva hasta el agua y la rampa está al lado de un estupendo aparcamiento con capacidad suficiente para una reunión de las de nuestro estilo. Además y gracias a Fernando, que es del lugar, tuvimos a nuestra disposición las instalaciones del club, aunque, prácticamente, no hicimos uso de ellas en esta ocasión. Cosa que no quita que lo hagamos otro día si contamos también con Fernando, que nos habló también de la posibilidad de encargar una comida comunitaria con un menú típico de la tierra. Excusa más que suficiente para volver.
Los que sí van teniendo kayaks propios se están comprando unos modelitos que vaya tela, del estilo Sea Wolf, Wilderness, Scorpio, PoliPro ... o este precioso Kitiwec de Qajaq. Qué lástima que yo no quepa en él.
La Sierra de Grazalema como telón de fondo hace una vista muy agradabe y atractiva.
¡Hombre! Una de las pocas veces que yo salgo, gracias al detalle de hacerla de Fernando.
La parada de rigor para la comida y la foto de familia, aunque me parece que falta alguien...

Nos adentramos por el norte en el río Guadalete que alimenta de agua el embalse, buscando ese puente de hierro viejo y en desuso que nos hizo cambiar los planteamientos iniciales y que algunos les pareció que estaba muy lejos...
Pero finalmente dimos con él tras atravesar un tarayal donde en algunos tramos casi nos quedábamos sin agua y del que se levantaban grandes anades que no acerté a distinguir cuáles eran sorprendido por su gran tamaño.
Y ahora, de vuelta, nos encontramos todo el tiempo con un molestísimo sol enfrente, que a pesar de mis gafas de sol, nos fastidió un poco el regreso. He aprendido que al igual que en el mar o los ríos hay que tener en cuenta el tamaño de las olas o las mareas, en los embalses hay que procurar hacer la ruta de espaldas al sol, pues su reflejo puede ser bastante fastidioso.
El día estuvo precioso y con una temperatura muy agradable. Para repetir.
Gracias a Paco Ortega, Toñi, Rosa, Luis ... y demás, por su organización y compañía. Eché de menos a Ignacio, Eduardo, Fernando, Antonio, ... Bueno, nos vemos en la próxima.






Fotos de Paco Ortega aquí.