sábado, 22 de noviembre de 2014

Arco y flecha



sábado, 15 de noviembre de 2014

Por tierras gallegas.



martes, 11 de noviembre de 2014

Botafumeiro y tiraboleiros.

De las varias veces que he estado en Santiago, ninguna ha coincidido con este  ritual del botafumeiro. Esta vez ha habido  suerte y sin quererlo ni saberlo me di de bruces con la escena. Como otras cosas, esto lo hemos visto muchas veces en la televisión, pero no está nada mal verlo en directo.
La foto y la escena me gustan por ese contraluz que lo inunda todo junto con el órgano.



Esta fue mi primera visita a Santiago, junto con mis amigos Hermene y Juan Reyes junto al Pórtico de la Gloria, ahora en restauración. Fue en un viaje dando la vuelta a España, allá por el setenta y siete con mi primer coche, un seiscientos de segunda mano que mis amigos querían ponerlo a ciento veinte y yo sufría cada vez que lo pasábamos de noventa. Jejeje.
 

martes, 28 de octubre de 2014

En el Corumbel con Joaquín.




Hoy hemos ido Joaquín y yo al Corumbel. Joaquín tenía ganas de embalse y como ahora están casi todos bastante vacíos, nos decidimos por este que por lo menos no está demasiado lejos de casa. 
En mi opinión, como ya he dicho otras veces, los embalses con poca agua también tienen sus atractivos, entre otros, que nos dejan ver cosas que, cuando están llenos, cubre el agua. Hoy, el embalse estaba al 47% pero de todas formas tuvimos agua suficiente para entretenernos y pasarlo bien toda la jornada.



La anécdota del día fue la liberación de una tortuga prendida por un anzuelo con su sedal enganchada a una rama de este árbol seco.


La situación era dramática para la tortuga que seguramente llevaba así varios días o quizás alguna semana.


Sin embargo, a pesar de nuestros esfuerzos, no fuimos capaces de quitarle el anzuelo por las características de éste y la fuerza con que metía la cabeza  dentro del caparazón. Resolvimos dejárselo a modo de "piercing" porque el anzuelo podía hacer estragos al tratar de quitárselo. 

La dejamos junto a la orilla para ver cómo reaccionaba y cuando volvimos para tomar una determinación ya no estaba por lo que dedujimos que se había recuperado.


Otra cosa que encontramos fue este remo que algún pescador con catamarán habría perdido en un despiste mientras pescaba. Si alguien lo echa de menos... ya sabe.

Los árboles muertos que se dejan ver por la bajada del agua están llenos de engaños de pescador, que pueden ser recuperados.




En fín, que pasamos una jornada entretenida y agradable.

Más fotos pulsando en la presentación.

jueves, 23 de octubre de 2014

Focha corriendo sobre el agua