sábado, 15 de enero de 2011

Embalse José Torán

Quedé con Paco (Guadiato 16) a las 10.00 en el punto de encuentro, que era cerca del kilómetro 16 de la carretera Lora del Río – Puebla de los Infantes. En ese punto hay un acceso muy fácil al embalse. Llegué unos minutos tarde porque en el camino me encontré la carretera cortada a la salida de Cantillana, por lo que tuve que hacer un desvío por Tocina. Cuando llegué ya estaba allí Paco junto a un pescador. Ya estábamos los dos, pero el embalse no se presentaba, jejeje. Era tal la niebla que había que solo se veía la orilla más próxima a nosotros.

Como era una temeridad y una tontería meternos en el agua con esa falta de visibilidad decidimos subir al aparthotel rural Las Palomas para tomarnos un cafelito y hacer tiempo mientras se despejaba la niebla. Yo ya conocía este hotel por la red y tenía interés en conocer sus instalaciones para una posible escapada del fin de semana, así que tras tomarnos el cafelito y departir un poco con el dueño fuimos a ver una de sus casitas y el entorno. Paco subió por un camino que recomendó el dueño para ver las nubes abajo y les hizo unas fotos que podéis ver en su álbum. Yo me quedé haciéndoles fotos a las casitas y al entorno del hotel. Por fin se fue despejando la niebla y empezamos a hacer los preparativos. Salimos sobre las 11.30 después de esperar más de una hora. La niebla desapareció en un plis plas asustada por el sol.

Nos encontramos el agua plato y así se mantuvo durante toda la jornada. Una delicia navegar así. En las orillas se notaba la franja oscura y vegetación muerta del agua recientemente desembalsada. Hay que decir que cuando decidimos venir, el embalse estaba al 100% y que en solo una semana han vaciado 13 hectómetros cúbicos, quedándose al 89%, lo que ha supuesto un desnivel de dos metros de altura. Esto fue un pequeño inconveniente, pues las orillas del río que remontamos estaban enfangadas y no pudimos estirar las piernas hasta que llegamos hasta donde el arroyo Guadalbacar ya no es navegable con el kayak.

Hay que decir también que este arroyo tiene las orillas abruptas con pocos lugares de desembarque. Sin embargo donde el embalse es más ancho sus orillas son bastante accesibles.

La carretera transcurre por la orilla sur y en días concurridos puede que el ruido de los coches nos perturbe un poco esa perfecta conjunción que hay entre la superficie del agua y las laderas de la sierra, sin embargo apartándose de ella y sobre todo en el cauce del arroyo solo se escuchaban los cantos de los pájaros y el arrullo de nuestras paladas.

En total hicimos unos 19 kilómetros.


El día fue magnífico y mejor la compañía. Gracias Paco. Otro lugar al que tendremos que volver para seguir disfrutando de sus encantos.

A la vuelta me quedé un rato admirando la presa que rugía arrojando agua por sus dos desagües.

Os invito a ver mí álbum de fotos y el vídeo que resume el día.

También Paco ha colgado sus fotos aquí .
Y la ruta en Wikiloc.




2 comentarios:

  1. Patronio que sitio mas bonito, mereció la pena la espera, hay un dicho que dice: mañanita de niebla tarde de paseo, en vuestro caso se cumplió. Ya sé un lugar para realizar una escapada.. Saluditos.

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  2. Isabel, me alegro que te guste porque a mí también me gustan los sitios por donde vais vosotros, que ¡anda que no os movéis nada! y en parajes bastante distantes unos de otros. Este lugar quizá sea algo más modesto a lo que estáis acostumbrados, pero sí merece una escapada. Un beso.

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